lunes, 21 de abril de 2008

sendero del cazador




Campos floridos, dorado trigo
Cabellera dorada
Robada a implacables soles
De mil, veranos abrasadores
Regalo de los dioses
Templados en las fraguas de mil sueños
el tiempo. implacable verdugo de ilusiones

Camina, sin detenerse
su mirada perdida en glorias pasadas
recoge
fríamente, recuerdos rotos
encrucijada de cientos de batallas
apura el paso

Pronto el camino le dará su recompensa
fruto sabroso
amargo a la boca, dulce en el paladar
miran su andar
curiosos grillos, cantan
sus hazañas
contadas por el viento

Libre de sus pesadillas, su andar es ligero
regresa a su hogar
delirio
de una noche, vahos embriagadores
suaves brazos de una mujer
vienen a su mente,
lo llevan a un paraíso perdido
Vehemente su mente
gira torbellino de sensaciones
fugadas,
semillas sin germinar,
al costado de un sendero pedregoso





El resplandor de una risa lejana
vuelve a la cordura
trinos de pájaros
reciben al errante
su tiempo de pagar
esta llegando a su principio

Mira el horizonte
suave brisa mece sus cabellos
recuerdo de la mar
suaviza su rostro
rojizo
suspira profundo
brilla su alma
duerme su corazón
la eterna quietud
del solitario
camina sin rumbo
hacia su hogar.



regreso a casa



Sombra errante, camina
dulces frutos saborea
boca amarga, de luchas
sueños rotos, ilusiones vagas

Triste amanecer, de un día de invierno
nieve cubre el camino
del olvido
suave brisa
humedad hierba, cabalga
él olvidado
que la noche rechazo

Turbia alma, sin descanso
relegado, al olvido.
La luna rescato

Brilla su espíritu
reflejo dorado
en aguas, fluidas
se ve, cubre
sus hombros delgada
capa de esperanza

Renueva bajo los cielos,
penumbra de lo que fue,
alza su espada
al firmamento

Luz cegadora
despeja las tinieblas
de un sublime
amanecer

miércoles, 26 de marzo de 2008

El Cazador


Dorado trigo, veloz surca
los cielos la alondra
crujen, añosos, los sauces
ramas caen, acariciando
hojas caídas


Tratando de revertir el tiempo
cuando eran verdes y bailaban al son
del viento del verano
sabe en su interior que eso ya, no es posible


Todo gira, una mano poderosa
hace girar el reloj
mano sabia si la hay.
Él en su sabiduría de años
aprendió que nada vale lamentar
el paso del tiempo


mira con cansados ojos
el extraño viajero
el que lo ha visto todo
siente, sus dudas
lamentos de almas sin recuerdos


un haz de luz recorre su silueta
rostro curtido, en mil batallas
mirada perdida
sus ojos negros brillan


Dulces amaneceres
ensueños de una mujer
que ya no esta
dan fuerza
a los hilos de la vida


Reconoce al viajero
su corazón de fibra, salta
la savia palpita en sus venas leñosas
Una sonrisa en su vieja corteza
se dibuja
Sabe que pronto el verano vendrá



Susurra al oído a jóvenes arboles
Les cuenta lo que ha visto
estos pronto
la noticia a todo el bosque dan
una llama de esperanza reviven
saben ahora que
el cazador de regreso esta.

Despertar del Cazador

Aroma dulce, inunda los sentidos
cardos espinosos, crecen en el sendero
hoy solo el polvo marrón, árida tierra
sin vida, cabalgan desenfrenadamente,
Su oscura silueta, que se pierde en el horizonte


Chillonas las parcas, lloran su perdida
en su cuna, Febo duerme, en el mar
Afrodita, recorre el bosque, sabe que pronto lo perderá
Ninfas cantan despertado, huraños gnomos
Silfos, perezosos entonan un coro improvisado
las ondinas, miran a las salamandras
en su juego eterno, ráfagas de onduladas flamas
desprenden al infinito


Ríos rojos inundan su recuerdo
gritos desgarran su frágil, cordura
viejos compañeros, guerreros fieles
hoy duermen bajo tierra
sueño eterno
nadie canta sus hazañas, el recuerdo se esfumo
en el tiempo
hoy solo impera la codicia y la traición


La gran batalla libra
él cazador
de su cárcel imaginaria
desde la oscuridad de su alma
emerge, victorioso
sabe que solo es una batallas
de las muchas que deberá librar.

En sus ojos el brillo
de la luna refleja
buscando su destino
cabalgado nuevamente
El cazador va.

lunes, 10 de marzo de 2008

Susurro del Cazador

Cruje, el viento
Suave brisa
Aterciopelada.
Gris recuerdo
su mente daña.
De finas añoranza
Su corazón late, a lo lejos
Distante, sueños
Perdidos en la inmensidad
Tapiz suave, roca dura,
Rasga cruelmente
Las vestidura de la cordura.
Valiente avanza, sin destino
Cabalga sin rumbo
Busca el atardecer de sus días
Este , juguetón, incierto
Esquiva el encuentro
Tenaz, maldición
El estar vivo...

lunes, 4 de febrero de 2008

la encrusijada del cazador


Rey sin reina
atardecer de un día lluviosSusurro azul, ultimo
suspiro de la luna o

Letargo de la noche
ostracismo
tedioso de un
pensamiento sufrido
eco penoso.


Cabalga sobre, la estela
camino sin rumbo,
que las estrellas dejaron
sobre la mar.


Busca sin esperanza
la suave brisa
que alivie por un instante
su dolor


Regresa, opaca silueta
recostada, en penumbras;
Oculta en las fangosas riveras
de los encrucijados sueños


Imperceptiblemente acaricia
su alma
como mariposa, en verano,
posa sus alas
en las fragancias
de campos floridos


Corazón abandonado
los cielos tiemblan
ante recuerdos, deshechos
jirones, agujereados por
el implacable paso del tiempo.


Chispas fugaces, tenaces titanes
buscan dar calor
al helado corazón


El caballero errante
cabalga
a su lado su sombra lo sigue
Reflejando la luz de la luna
que desnuda a su eterna compañera
Soledad